No fue un sábado más. Ayer cumplimos 20 años como capital de la República una vez al año. Y celebramos otro aniversario de la Declaración de la Independencia. La Redacción vivió uno de esos días que son apasionantes para el periodismo y que sólo se asemejan a jornadas en que hay elecciones, grandes tragedias, noticias de alto impacto o el fallecimiento de alguien muy importante. La visita de la plana mayor de la Nación y la sucesión de actos patrios, políticos y artísticos durante todo el día obligaron al diario a afectar a periodistas de todas sus áreas para dar abasto con una cobertura informativa a la altura de las circunstancias. Las caras de entusiasmo y de contagioso nerviosismo que se vieron desde muy temprano en la Redacción fueron mutando con el paso de las horas hacia rostros de evidente agotamiento, pero con la satisfacción que produce hacer uno de los trabajos más excitantes del mundo.